Ni las raíces quieren moverse. Un quebracho blanco, testigo de tres siglos de historia natural, se mantiene en pie en medio del operativo vial que intenta trasladarlo para dar paso al ensanche de la avenida Padre Luchesse, en Villa Allende. La escena, que comenzó el miércoles por la mañana, se transformó con el correr de las horas en una postal incómoda: grúas detenidas, operarios expectantes y vecinos firmes reclamando.
El árbol, estimado en más de 30 toneladas, desafió el intento de traslado. Las raíces, extendidas como si supieran lo que está en juego, impidieron que la maquinaria pudiera levantarlo. La noche cayó y la grúa se retiró sin éxito.
«Tenemos dos opciones: conseguir otra grúa o talarlo», declaró Felipe Crespo, secretario de Gobierno municipal, reconociendo que el árbol podría ser sacrificado si no se logra remover. Las palabras no tardaron en generar indignación entre vecinos y ambientalistas, que exigen que la obra de infraestructura se adapte al árbol, y no al revés.
El quebracho está ubicado a metros de donde se proyecta el nuevo trazado de la avenida, una vía clave que conecta Villa Allende con la ciudad de Córdoba. La empresa Caminos de las Sierras informó que se estudiaron alternativas, pero ninguna resultó viable. Lo cierto es que el ejemplar centenario se convirtió en un símbolo: de resistencia, de pertenencia, de una memoria natural que no puede replantarse con una pala mecánica.
