El verano 2026 muestra en Córdoba una temporada activa, pero con reglas distintas a las de años anteriores. Según el informe nacional de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el turismo no se mueve por reservas anticipadas ni estadías largas, sino por decisiones más meditadas, viajes de último momento y propuestas concretas que actúan como disparadores.
En ese contexto, Villa Carlos Paz alcanzó niveles cercanos al 90% de ocupación durante la primera quincena de enero, consolidándose como uno de los destinos más fuertes del país. A nivel provincial, Córdoba registró un ingreso de turistas 20% superior al del verano pasado, impulsado principalmente por escapadas cortas y fines de semana con agenda activa.
El informe remarca que el comportamiento del turista cambió de forma estructural. Hoy predomina un visitante que define tarde, ajusta su presupuesto y prioriza experiencias claras por sobre la cantidad de días. La estadía promedio tiende a ser más breve, pero el movimiento se sostiene gracias a picos de demanda asociados a festivales, espectáculos, eventos deportivos y propuestas culturales.
En el caso cordobés, los destinos serranos aparecen bien posicionados frente a este nuevo escenario. Carlos Paz y el Valle de Calamuchita lograron sostener altos niveles de ocupación porque ofrecen una combinación que el turista valora: naturaleza accesible, ciudad activa, agenda constante y opciones para decidir sobre la marcha.
Otro punto central del informe es el gasto. Aunque el visitante controla más sus consumos, el impacto económico sigue siendo significativo cuando la propuesta turística logra diferenciarse. No se gasta menos, sino de forma más selectiva, concentrando el presupuesto en experiencias que justifican el viaje.
CAME advierte además sobre algunos desafíos que atraviesan la temporada: el crecimiento del alojamiento informal, la presión de los costos operativos y la dependencia cada vez mayor del clima y la agenda. En ese marco, la claridad en la comunicación y la capacidad de ofrecer propuestas concretas se vuelven claves para sostener el ritmo del verano.
El balance parcial deja una conclusión clara: el turismo no se retrajo, se reorganizó. Y en esa reorganización, Córdoba —con Carlos Paz como uno de sus principales motores— aparece entre las provincias que mejor lograron adaptarse al nuevo comportamiento del viajero.
