InicioSociedadMurió Guillermo Monroy Becerril, figura clave del muralismo mexicano

Murió Guillermo Monroy Becerril, figura clave del muralismo mexicano

México. El muralista, dibujante y grabador Guillermo Monroy Becerril falleció a los 102 años en Cuernavaca, Morelos. Monroy Becerril fue reconocido como discípulo de Frida Kahlo y colaborador cercano de Diego Rivera. Destacó por su pertenencia al colectivo Los Fridos, considerado un referente fundamental del muralismo mexicano.
El Gobierno de Morelos se despidió del artista con un mensaje en redes sociales: “Un grande del arte”, expresión que refleja el impacto de su trayectoria en la plástica nacional, tal como destacó EFE. Su vida y obra permanecieron ligadas a los principales pilares del arte mexicano.
Originario de Tlalpujahua, Michoacán, Monroy Becerril estudió en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda, donde obtuvo el título de maestro, según la semblanza biográfica. Entre sus maestros estuvieron Frida Kahlo, Diego Rivera, Feliciano Peña y Raúl Anguiano, quienes influyeron en su visión artística.
El vínculo directo de Monroy Becerril con Kahlo y Rivera lo llevó a integrarse al grupo de artistas Los Fridos, que reunió a discípulos de Kahlo como Fanny Rabel, Arturo Estrada y Arturo García Bustos, según EFE y la semblanza biográfica. Esto consolidó a Monroy como referente del movimiento muralista.
A lo largo de su trayectoria, colaboró con figuras como Diego Rivera en la realización de murales para el cárcamo de Chapultepec y el Museo Anahuacalli, según la semblanza biográfica. También trabajó junto a José Clemente Orozco, Juan O’Gorman y José Chávez Morado. Bajo la dirección de Kahlo, participó en la decoración colectiva de espacios como la pulquería “La Rosita” y la Casa de la Madre Soltera en la Ciudad de México.
Como muralista, Monroy Becerril fue autor de obras como “Belisario Domínguez” y “México 1847”, ubicadas en la Escuela Primaria Belisario Domínguez en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, y “El beneficio de las vías de comunicación en la tierra”, en la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes de la Ciudad de México, según ambas fuentes. También realizó proyectos como “La Adelita, las mujeres guerrilleras y sus amantes revolucionarios” para un hotel en la capital mexicana.
Su obra fue expuesta en recintos como el Palacio de Bellas Artes, el Museo Anahuacalli y el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo. A nivel internacional, llevó su trabajo pictórico a salas de Polonia, Checoslovaquia, Alemania, Rusia, China y Estados Unidos, según la semblanza biográfica.
La docencia fue una parte esencial de su vida profesional. Impartió clases en el Instituto de Ciencias y Artes de Chiapas, el Instituto Regional de Bellas Artes de Cuernavaca y en la propia La Esmeralda. Además, dirigió la Escuela de Artes Plásticas de Acapulco. Durante más de 30 años, formó a generaciones de artistas en Cuernavaca, donde fue profesor jubilado, según la semblanza biográfica.
En su trayecto institucional, Monroy Becerril integró el Taller de la Gráfica Popular y el Taller de Integración Plástica del INBA. Cofundó el Taller Frida Kahlo y participó en agrupaciones como el Frente Revolucionario de Pintores, Escultores y Grabadores y la Agrupación Cultural Morelense, lo que enfatizó su labor como activista plástico y social.
En septiembre de 2024, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura le otorgó la Medalla de Oro Bellas Artes en artes visuales, junto con Geles Cabrera y Arturo Estrada. Su legado también fue destacado mediante homenajes en museos y centros culturales de Guanajuato, Tlaxcala y Morelos, según la semblanza biográfica.
El legado de Guillermo Monroy Becerril representa la unión entre arte y activismo, proyectando su nombre en la historia del muralismo mexicano y la lucha social. Su visión artística y convicción política se mantuvieron como ejes inseparables en cada etapa de su vida.
 

Más noticias
Noticias Relacionadas