Hasta 80.000 euros anuales, es el salario bruto anual que cobra un dermatólogo -una de las especialidades más demandadas por los MIR año tras año- o un radiólogo con más de diez años de experiencia en la sanidad privada. 70.000 si se trata de la pública. Estas especialidades lideran el ranking salarial en Medicina en la ‘Guía salarial 2026’, un análisis de LHH Recruitment Solutions, consultora del Grupo Adecco.
«En estos momentos la especialidad atraviesa momentos de mucha presión asistencial. Las necesidades de radiólogos en España no hacen sino que aumentar y la tasa de reposición, teniendo en cuenta jubilaciones y nuevas incorporaciones, va a disminuir en los próximos años», admite a El Periódico José Carmelo Albillos, presidente de la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM).
La presión asistencial, las jubilaciones de médicos y la longevidad de la población son factores que explican los salarios de ciertas especialidades
Sin entrar a valorar esos salarios, el presidente de la sociedad, reconoce que el aumento de esperanza de vida, la cronificación de muchas enfermedades o el papel cada vez más relevante de la imagen en el diagnóstico lleva a una demanda exponencial de pruebas de imagen. Eso ha hecho que las necesidades de especialistas aumenten. «A los jóvenes estudiantes que acaban de hacer el MIR les diría que la radiología está en uno de sus mejores momentos, con un futuro cada vez más brillante para aquellos médicos que deseen cursar la especialidad», señala. Además, repite, la escasez de radiólogos va a acrecentarse en un futuro.
Las mejor pagadas
Si los jóvenes médicos se guían por las tendencias en este 2026 y el análisis de la consultora, las especialidades mejor remuneradas son Dermatología y Radiología con sueldos que en la esfera privada superan los 80.000 euros brutos anuales y, en la pública, rondan los 70.000 para médicos con más de diez años de experiencia (ver tabla abajo).
A continuación, destacan los médicos digestivos, con una retribución que puede llegar hasta los 75.000 euros anuales en la privada (72.000 en la pública) para perfiles con más de diez años de trayectoria. Por detrás se posicionan los médicos del trabajo: 73.000 euros anuales en la sanidad privada y 65.000 en la pública y los intensivistas que pueden alcanzar los 70.000 euros en la privada (el informe establece que 68.000 en la pública).
Medicina de familia
Cierra el ranking el médico general (de familia), cuyo salario puede situarse en torno a los 60.000 euros tanto en la sanidad privada como en la pública en el tramo de mayor experiencia profesional. Existe un apartado que engloba a otras especialidades, no desglosadas, en la que se establecen salarios brutos anuales de 80.000 euros en la privada y 67.000 en la sanidad pública.
En España hay 310.558 colegiados, 275.963 en activo. De estos, 176.918 trabajan en la sanidad pública
«La selección de especialidades responde a criterios de demanda real del mercado laboral sanitario, a aquellas áreas donde existe mayor necesidad de profesionales y mayor actividad de contratación en hospitales y organizaciones sanitarias», explica a El Periódico Jorge García Natural, senior manager de LHH Recruitment Solutions.
El objetivo del informe es reflejar las especialidades donde se observa «una mayor tensión entre oferta y demanda de talento y donde resulta posible analizar con mayor claridad la evolución de las bandas salariales dentro del sistema sanitario». Esto no significa, aclara, que otras especialidades, como por ejemplo Oftalmología o Cirugía Plástica -otras de las más demandadas por los MIR- no sean muy valoradas. De hecho, apunta, «cualquier médico especialista vía MIR es un perfil altamente valorado por los grupos hospitalarios, y existe demanda para prácticamente todas las especialidades».
Más competencia
El informe de la consultora de Addeco -que centra uno de sus capítulos en el sector ‘Healthcare’- lo deja claro: la falta de médicos (también de enfermeras) eleva la competencia entre centros y refuerza la necesidad de perfiles con preparación para trabajar en entornos de elevada complejidad asistencial. Tanto en la sanidad pública, como en la privada.
En el sistema público, los facultativos libran desde hace meses un tenso pulso con el Ministerio de Sanidad por el Estatuto Marco y sus condiciones laborales. La próxima huelga nacional convocada por los sindicatos se mantiene, de momento, la semana del 16 al 20 de marzo pese al acuerdo alcanzado entre este departamento y el Foro de la Profesión Médica para evitar los paros. También estos días los futuros MIR deciden las especialidades que quieren elegir tras conocerse los resultados provisionales del examen del pasado 24 de enero que, por cierto, no ha estado exento de polémica.
¿Fuga a la privada?
Según el ‘Estudio de Demografía Médica 2025’ de la Organización Médica Colegial (OMC) en España hay un total, 310.558 colegiados, 275.963 en activo. En la red asistencial del Sistema Nacional de Salud (SNS), con datos del Ministerio de Sanidad de 2024, trabajan 176.918 médicos. En la privada, según la Fundación IDIS, trabajan más de 70.000 facultativos.
La asociación Unión Médica Profesional augura una fuga de médicos a la sanidad privada
El debate, estos últimos años, es precisamente si faltan o no médicos, si se fugan a otros países o si existe una desbandada de profesionales a la sanidad privada porque allí pagan mejor y las condiciones laborales permiten mayor conciliación. Un informe reciente referente a la Comunidad Valenciana y publicado por Levante-EMV señala que el paso de los médicos valencianos a la sanidad privada -bien de forma parcial, bien a tiempo completo- es un fenómeno casi imparable. Si la cifra de facultativos que notificaban hacerlo en 2016 era de 2.575 profesionales, una década después esta se ha casi triplicado al alcanzar un número de al menos 6.669 médicos que ejercen en hospitales privados.
«Aquí hay un debate que se abre. Las condiciones de la pública no mejoran, te obligan a hacer guardias, estás afectado por el síndrome de ‘burn out’, el médico ve que no progresa, que no consigue mejorar su sueldo y, al final, lo que hacen muchos es iniciar una aventura privada donde, a pesar de los bajos baremos que pagan, sí se premia el volumen de pacientes que ven», sostiene el doctor Ignacio Guerrero, presidente de la Asociación Unión Médica Profesional (Unipromel) que lleva años batallando para que mejoren los honorarios que cobran los facultativos, muchos de ellos autónomos, que trabajan en la sanidad privada. Con sus inconvenientes, augura, la fuga de médicos a este sector y fuera de España, «va a ser masiva».
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