Yolanda Díaz apunta a la prohibición de despidos por causas energéticas como una de las primeras líneas en las que trabaja el Gobierno para su decreto anticrisis.La vicepresidenta segunda insiste en que el Consejo de Ministros del próximo martes aprobará ya medidas para paliar los efectos de la guerra de Irán. Mientras, Moncloa enfría esta afirmación y defiende que «el calendario no está cerrado». Este mismo jueves el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, se reúne con los agentes sociales para perfilar una posible respuesta a la crisis inflacionista, que ya se deja notar en el precio del carburante.
En una entrevista en La hora de la 1, Díaz desveló que el Ejecutivo tiene previsto tomar medidas la próxima semana. «La respuesta va a ser como siempre, calmada, exhaustiva, casi diaria, pero sí, la visión es que ya en el próximo Consejo tomemos algunas medidas».
En este sentido, apuntó a la prohibición de despidos como una de las medidas más probables para aprobar de inmediato. «Tomaremos más medidas, probablemente lo que tiene que ver con la prohibición de despidos por causas energéticas, como hicimos en otras crisis». Las medidas aprobadas, anticipó, entrarán en vigor con su publicación en el BOE, al día siguiente.
«Quiero mandar un mensaje a las empresas. No hay que despedir a nadie. Los ERTE y el Mecanismo RED ya están en vigor. Casi todas las medidas laborales están en vigor. Por tanto, aprovecho para decir, por favor, a los autónomos, a las empresas, que no hay que despedir».
La prohibición de los despidos ya se puso en marcha durante la crisis del covid, cuando se activaron los ERTE. El Gobierno estableció entonces que no se podían justificar despidos objetivos alegando causas relacionadas con el covid (caída de actividad, restricciones, etc.), empujando así a usar el ERTE y no a la destrucción de puestos de trabajo.
La vicepresidenta también apuntó a que el Gobierno se está planteando anticipar los planes de movilidad recogidos en la Ley de Movilidad Sostenible, pendiente de aprobación, «para que los transportes sean colectivos en las empresas o por lo menos en las empresas grandess» ante el precio de la gasolina y del gasoil, «que es imposible».
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