La Resistencia Islámica en Irak, un paraguas de facciones armadas respaldadas por Irán, reivindicó este viernes el derribo de un avión cisterna estadounidense KC-135 en el oeste de ese país, aunque el Ejército de Estados Unidos sostiene que el siniestro no fue causado por fuego hostil.
En un comunicado difundido en su canal oficial de Telegram y citado por la cadena Al Jazeera, el grupo aseguró que sus combatientes atacaron la aeronave con sistemas de defensa aérea, lo que provocó que se estrellara.
La organización también afirmó en mensajes posteriores que una segunda aeronave estadounidense fue atacada en el oeste de Irak, y que el aparato realizó un aterrizaje de emergencia en «uno de los aeropuertos del enemigo», mientras que su tripulación logró ponerse a salvo.
Las declaraciones del grupo contradicen la versión del Comando Central de Estados Unidos (Centcom), que informó el jueves de que dos aeronaves estuvieron implicadas en un incidente ocurrido en «espacio aéreo aliado». Según Washington, una de ellas se estrelló en el oeste de Irak mientras que la segunda logró aterrizar con seguridad en Israel. «Esto no se debió a fuego hostil ni a fuego amigo», aseguró Centcom en un comunicado.
Por su parte, Irán sostuvo que el avión cisterna fue alcanzado por un misil disparado por grupos armados iraquíes. Un portavoz del Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya afirmó, en declaraciones recogidas por las agencias iraníes Tasnim y Fars, que la nave estadounidense fue «alcanzada por un misil de los grupos de resistencia en el oeste de Irak», lo que provocó su caída.
Posteriormente, la Guardia Revolucionaria iraní indicó que en el ataque murieron seis personas, la tripulación completa del avión, que según su versión se encontraba abasteciendo a un avión de combate «enemigo» en el momento del impacto.
El Pentágono, sin embargo, señaló que las labores de rescate continúan y no ofreció cifras oficiales sobre el número de tripulantes a bordo del aparato.
La Resistencia Islámica en Irak agrupa a varias milicias vinculadas a las Fuerzas de Movilización Popular, una coalición formada en 2014 para combatir al grupo yihadista Estado Islámico y que desde 2016 está integrada formalmente en las Fuerzas Armadas iraquíes.
Algunas de estas milicias, mayoritariamente chiíes y cercanas a Irán, han sido acusadas por Estados Unidos de lanzar ataques contra intereses estadounidenses en Irak, y varias de ellas han sido designadas por Washington como organizaciones terroristas.
