En medio de una escalada de ataques e intercambio de acusaciones, el presidente del Parlamento iraní denunció una supuesta operación militar encubierta de EE.UU., mientras continúan los reportes de bombardeos y acciones de grupos aliados.
La tensión en Medio Oriente continúa en aumento tras nuevos reportes de acciones militares y declaraciones diplomáticas cruzadas. Israel informó sobre bombardeos a objetivos vinculados a Irán, mientras que este último acusa a Estados Unidos de preparar una ofensiva terrestre.
Según un portavoz militar israelí, durante la madrugada del domingo se atacaron «centros de mando móviles» y plantas de producción de armas en Teherán, afectando aproximadamente el 90% de los emplazamientos destinados al desarrollo de armamento. Por otro lado, la Guardia Revolucionaria de Irán declaró que considera universidades de Israel y Estados Unidos en la región como objetivos militares, exigiendo su evacuación.
En paralelo, los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, afirmaron haber llevado a cabo una operación con misiles y drones contra objetivos en el sur de Israel. Mientras tanto, el Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) reportó la destrucción de más de 11.000 objetivos iraníes en el primer mes del conflicto.
El foco de la jornada lo marcaron las declaraciones del presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf. A través de la agencia oficial IRNA, acusó a Estados Unidos de preparar una operación terrestre contra Irán, contradiciendo, según su visión, los mensajes de diálogo enviados por Washington en los últimos días. «Públicamente, el enemigo envía mensajes de negociación y diálogo mientras, en secreto, planifica una ofensiva terrestre», sostuvo el funcionario.
Estas acusaciones, que aún no han recibido una respuesta formal por parte de las autoridades estadounidenses, reflejan el alto nivel de desconfianza y la frágil estabilidad en la región. Qalibaf afirmó que Irán se mantiene en alerta ante estos supuestos movimientos.
