En una jornada marcada port la caída de los principales indicadores de Wall Street en medio de las tensiones geopolíticas desatadas por Donald Trump, los bonos argentinos en dólares perdieron 1% en promedio.
Este movimiento llevó a una nueva suba del riesgo país, que avanzó 1% en la rueda y llegó a 569 puntos básicos.
A la vez, el dólar se mantuvo estable en $ 1.460 en la cotización minorista.
En tanto, el Merval se distanció de esta tendencia bajista y subió 1%, mientras en Nueva York cayeron la mayoría de las ADR argentinas. El peor desempeño fue el de Globant, con una caída de 7,9%, y el mejor fue Ternium, con una mejora de 1,4%.
«Wall Street se inclina por una rueda negativa, a partir de las preocupaciones que despiertan renovadas amenazas arancelarias, cautela que se traslada de inmediato a los activos domésticos más allá de que los operadores continúan valorando las compras de reservas del BCRA», señaló el economista Gustavo Ber.
«Renovadas amenazas por aranceles, junto a diversas tensiones geopolíticas, impone un clima más negativo en Wall Street, aún cuando los datos macro y los balances venían actuando como soporte para que los principales índices siguieran cerca de los máximos históricos», agregó.
«Dicho adverso contexto del norte rápidamente activa un ¨sell-off¨ global, y así es que los ADRs y bonos en dólares se ven inicialmente afectados, reflejando una vez que un clima internacional amigable se convierte en condición necesaria para que pueda tener mayor espacio una revalorización», sostuvo Ber.
El Banco Central compró dólares por doceava rueda consecutiva y se llevó US$ 8 millones este martes. Así acumula US$ 716 millones en compras desde que empezó enero. Las reservas llegaron a US$ 44.874 millones.
«A pesar de los ruidos internacionales, el dólar mayorista sigue estable en torno a los $ 1.430 – y ya algo más alejado del techo de las bandas – ante la favorable expectativa respecto a una mayor oferta privada de divisas, a raíz de las elevadas emisiones corporativas en el exterior que se irían liquidando localmente. Adicionalmente, las mayores tasas en pesos estarían volviendo a activar un mayor apetito hacia el carry-trade dentro del actual clima de calma cambiaria», concluyó el analista.
