El cántabro Mohamed Attaoui, con su récord de Europa de los 1.000 metros (2:14.52), y el valenciano Quique Llopis, que destrozó el récord nacional de los 60 vallas (7.45), fueron las dos grandes estrellas del mitin de pista cubierta de Madrid, en el que la etíope Birke Haylom se impuso en su particular duelo de los 1.500 metros a la italiana Nadia Battocletti.
Attaoui, subcampeón de Europa de 800 metros al aire libre en Roma 2024, fue uno de los grandes protagonistas de la velada con su intento para atacar el récord del mundo de los 1.000 metros bajo techo que posee el yibutí Ayanleh Souleiman con 2:14.20 en Estocolmo (Suecia) en 2016.
El joven atleta cántabro, de 24 años y plusmarquista nacional al aire libre con 2:12.25, se quedó a un paso del récord del mundo pero sí consiguió el de Europa y el de España, ayudado por dos ‘liebres’, el polaco Filip Ostrowski y el español Alejandro José Matienzo, aunque no quedó contento con la retirada de una de ellos.
En esa misma carrera, Attaoui se enfrentó a otros dos españoles, ambos campeones del mundo y de Europa de 800 metros en pista cubierta como Mariano García, segundo (2:16.40), y Adrián Ben, tercero (2:16.80).
Otra prueba que levantó al público de sus asientos fueron los 60 metros vallas, en la que todas las miradas estuvieron puestas en Quique Llopis.
El valenciano no defraudó. Las semifinales las superó como un trámite y en la final voló sobre la pista para parar el crono en 7.45 y destrozar el récord de España, que rebajó tres centésimas respecto al anterior mejor tiempo (7.48) que estaba en posesión suya igualado con Orlando Ortega.
El vallista español, por la calle seis y muy confiado en sus posibilidades, sorprendió al campeón de Europa, el italiano Lorenzo Simonelli, segundo (7.50). Tercero quedó el estadounidense Jamal Britt (7.51).
Los otros dos españoles de la final, Asier Martínez y Ángel Díaz, quedaron quinto (7.66) y séptimo (7.84), respectivamente.
La final femenina de los 60 vallas se la llevó la favorita, la francesa Laeticia Bapté, poseedora de la décima mejor marca europea de la historia (7.76), un registro que esta vez no pudo superar al quedarse en 7.90.892, solo dos milésimas menos que la estadounidense Alaysha Johnson (7.90.894).
En los 60 metros lisos de hombres la igualdad estaba servida con hasta siete atletas que saben lo que es bajar de 6.60. De todos ellos, el omaní Ali Al Balushi, con una marca de 6.52, se quedó a una centésima de su mejor marca para ganar en Madrid con 6.53, por delante del plusmarquista cubano Jenns Reynold Fernández (6.56).
Otro de los momentos álgidos de la velada fue la carrera de los 1.500 metros femeninos, en los que se vivió un reñido duelo entre la etíope Birke Haylom, líder mundial del año, y la italiana Nadia Battocletti, subcampeona olímpica de 10.000.
Battocletti intentó un ataque en la última vuelta pero Haylom respondió con un cambio de ritmo en los últimos cien metros, tomó la delantera y entró en meta sola con un tiempo de 4:02.37 por los 4:03.59 de la italiana, que hizo marca personal.
La española Marta García, plusmarquista nacional de 5.000 metros y doble campeona de la San Silvestre Vallecana, finalizó sexta con 4:07.18, marca personal.
En los 400 metros femeninos el dominio fue total de la campeona de Europa, la neerlandesa Lieke Klaver, que demostró su superioridad con una victoria de autoridad (51.26). Las españolas Blanca Hervás y Paula Sevilla, dos de las mejores relevistas nacionales, quedaron segunda (51.59) y cuarta (52.26), respectivamente.
La final B de los 400 metros se la adjudicó la portuguesa Sofia Lavreshina, que venció la carrera con 52.07 logrando un nuevo récord nacional en la distancia, por delante de la puertorriqueña Gabby Scott (52.89) y las españolas Daniela Fra (53.25) y Carmen Avilés (53.59).
Otra final B, la de los 800 metros femeninos, tuvo una clara protagonista, la madrileña Rocío Arroyo, que ganó con 1:59.97, segunda mejor marca española de toda la historia en la distancia. La carrera, muy rápida, también le permitió a la catalana Marta Mitjans, quinta con 2:02.44, batir el récord de España sub23 que poseía Esther Desviat con 2:02.52 desde 2003.
La final A de esos 800 metros se la llevó la líder mundial del año, la suiza Audrey Werro, que se enfrentó a la vigente subcampeona de Europa, la francesa Clara Liberman, y a la medallista de bronce continental, la eslovena Anita Horvat.
Werro ganó con un tiempo de 2:00.68, por delante de la etíope Nigist Getachew (2:00.76), segunda, y Liberman (2:01.54), tercera.
En lanzamiento de peso la victoria fue para el estadounidense Jordan Geist con 22,04 metros, que estuvo acompañado en el podio por el medallista olímpico de bronce en París 2024, el jamaicano Rajindra Campbell (21,94), que no pudo repetir el triunfo de 2024, y el estadounidense Roger Steen (21,88).
Lejos de pelear por la victoria se quedó el mexicano Uziel Muñoz, que aspiraba a superar los veinte metros y finalizó séptimo con 19,85, lejos de los 20,09 que registró hace unos días en Ostrava, en la República Checa.
El sudafricano Thsepo Thsite ganó con autoridad una carrera lenta de 3.000 metros con un tiempo de 7:39.11, que tuvo un final vibrante con el uruguayo Valentin Soca (7:39.91), segundo, y el etíope Getnet Wale (7:39.98), tercero y que no pudo refrendar su favoritismo pese a tener como marca personal 7:24.98, la sexta mejor de la historia.
Los dos concursos de saltos fueron femeninos. El de altura lo ganó la estadounidense Charity Hufnagel (1,96 metros), con marca personal, y la longitud la portuguesa Agate de Sousa (6,97).
La española Fátima Diame, doble medallista de bronce mundial bajo techo, quedó cuarta la final de longitud con 6,51, diecinueve centímetros menos que su compatriota Irati Mitxelena, segunda con 6,70.
El certamen también tuvo espacio para dos carreras inclusivas de 60 metros lisos que ganaron Alba García Falagán, junto a su guía Diego Folgado, y Joan Sirera Molina.
