La operación conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán ha atacado tanto a la cúpula del régimen de los ayatolás, con la muerte de Alí Jameneí, como a las capacidades militares de Teherán, con el objetivo de reducir su potencial de represalia. A este último fin, plantean sumarse Francia, Reino Unido y Alemania, como han expresado en un comunicado conjunto el bloque de los tres países europeos, que coordinan de forma informal políticas exteriores y de seguridad.
Entre las medidas que pretenden tomar en defensa de sus intereses en Oriente Próximo y en colaboración con Estados Unidos, los tres países consideran actuar para destruir la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones. «Tomaremos medidas para defender nuestros intereses y los de nuestros aliados en la región, potencialmente permitiendo las acciones defensivas necesarias y proporcionadas para destruir la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones en su origen», recoje una declaración conjunta. «Hemos acordado colaborar con Estados Unidos y los aliados de la región en esta cuestión», agregaron.
Previo a esta declaración, los tres líderes del E3 mostraron un respaldo tibio e incluso plantearon dudas sobre la ofensiva. El canciller alemán, Friedrich Merz, cuestionó «hasta qué punto de escalada llegarán las duras represalias iraníes a la región, y si funcionará el plan de provocar un cambio político desde dentro mediante ataques militares desde fuera». Asimismo, el primer ministro británico, Keir Starmer, se había abstenido hasta ahora de condenar o aplaudir la operación ‘Furia Épica’, dirigida por Estados Unidos, en un intento por mantenerse en la cuerda floja, haciendo equilibrios para contentar tanto a Trump como a las voces de la izquierda de su partido que le piden mostrar independencia ante las acciones de la Casa Blanca.
En respuesta a las represalias iraníes
Sin embargo, en vista de las represalias de Irán, los tres países han condenado este domingo los ataques «indiscriminados y desproporcionados» con misiles lanzados por Teherán a otros países, «incluidos aquellos que no estuvieron involucrados en las operaciones militares iniciales de Estados Unidos e Israel».
«Los ataques imprudentes de Irán han tenido como objetivo a nuestros aliados cercanos y están amenazando a nuestro personal militar y a nuestros civiles en toda la región. Instamos a Irán a que ponga fin de inmediato a estos ataques imprudentes», recalcaron. En ese sentido, el secretario de Defensa británico, John Healey, ha expresado en declaraciones a la BBC preocupación por las bases británicas en la región, que considera que están en riesgo de sufrir ataques “cada vez más indiscriminados”. Healey ha asegurado que 300 soldados estuvieron «a menos de unos cientos de metros” de un ataque iraní a una base en Bahréin el sábado. Además, los británicos ya ha iniciado acciones para neutralizar ataques de Irán, con una misión conjunta con Catar para derribar un dron iraní dirigido a ese país aliado este domingo.
El impacto de otro de los ataques iraníes, también ha afectado directamente a posiciones francesas. Aunque no hay información oficial, ni respuesta de las autoridades francesas, varias fuentes han informado de ataques de drones iraníes Shahed en la base naval francesa Camp de la Paix en Abu Dabi, según la información disponible.
Intereses en la región
Los intereses que los tres países se muestran dispuestos a defender, en lo que sería una escalada del conflicto abarcan desde la protección de personal y bases militares a las relaciones comerciales. En el ámbito militar, París cuenta con una base militar permanente en Emiratos Árabes Unidos, donde se encuentran desplegados al menos 650 soldados, según el European Council of Foreign Relations. A este despliegue se añadirá el portaaviones de propulsión nuclear, el Charles de Gaulle, que ha acortado su despliegue en el Atlántico Norte y el mar Báltico para dirigirse al Mediterráneo Oriental, siguiendo las órdenes aprobadas en una sesión de emergencia del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional, convocada por Macron este domingo. El Reino Unido mantiene también una base permanente de la Marina en Bahréin, en la que aloja entre 300 y 500 personas.
Asimismo, las exportaciones de armas son un sector importante para los tres países europeos y tienen un peso especialmente relevante las ventas a países de Oriente Próximo. En este sentido, Francia es el segundo mayor exportador de armamento del mundo, solo por detrás de Estados Unidos, y una fuente clave de ingresos es la comercialización de aviones de combate como el Rafale, con Catar como uno de los principales destinos. En el caso de Alemania y el Reino Unido, este sector también los sitúa entre los diez mayores exportadores mundiales, según los últimos informes del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI).
Las preocupaciones por un posible cierre del estrecho de Ormuz, un paso clave para el comercio mundial de petróleo y de gas natural, contribuyen también a la intención de presionar a Irán para evitar la desestabilización de la economía mundial y una potencial subida generalizada de los precios.
Suscríbete para seguir leyendo
