La Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) de Córdoba tiene ya redactadas las nuevas normas urbanísticas que se prevé que imperen en la ciudad en los próximos años. El consejo rector aprobará la semana que viene una modificación del PGOU, en concreto de sus normas, como una forma de adelantar lo que traerá consigo el futuro Plan General de Ordenación Municipal (PGOM). Más allá de eliminación de artículos por estar obsoletos y de adaptaciones a la ley andaluza (la Lista), la modificación trae una serie de cambios de calado que buscan, entre otras cosas, fomentar la rehabilitación y ganar edificabilidad. No se aborda per se la posibilidad de hacer edificios con más plantas, una de las cuestiones debatidas largamente en el sector urbanístico, pero sí hay cuestiones encaminadas a sumar metros en viviendas sin necesidad de renunciar a otros aspectos.
La rehabilitación, uno de los grandes cambios
La rehabilitación del parque de viviendas existente en la ciudad se lleva alguno de los cambios de mayor índole que quiere aplicar Urbanismo. Básicamente, se ‘premiará’ a la rehabilitación de viviendas permitiendo mayor edificabilidad. Se habla de permitir una planta más en este sentido cuando se vaya a reformar un edificio de forma «integral» y cuando ese edificio date de antes de la entrada en vigor del PGOU de 1986 (es decir, los más antiguos). La nueva redacción permite un incremento de hasta el 20% sobre la superficie de techo edificable, menos en el casco histórico y en edificios protegidos.
En el tándem rehabilitación-edificabilidad también entran en juego la eficiencia energética y la accesibilidad. Se permitirá construir elementos en el exterior de los edificios si es por razones de eficiencia y/o accesibilidad (siempre que las condiciones del espacio público urbano público lo permitan) y ni ascensores ni escaleras de emergencia entrarán en el cómputo de edificabilidad.
Rehabilitación de viviendas en el barrio de Las Moreras. / A. J. GONZÁLEZ
Varias formas de ganar edificabilidad
En cuanto a las nuevas construcciones, se introducen una serie de innovaciones dirigidas a ganar edificabilidad en los edificios residenciales. Entre los cambios que buscan este objetivo hay muchos que tienen que ver con la no computación en la edificabilidad de ciertos elementos. En zonas comunes, por ejemplo, no computarán los espacios de uso social que suele haber en los nuevos residenciales, tampoco lo harán los huecos de ascensor o los toldos.
Pero lo más reseñable, sobre todo porque es una demanda de los constructores y de las promotoras, es que en el cómputo de metros de una vivienda dejarán de entrar aquellos que se correspondan con las terrazas. En concreto, lo que dice la norma modificada es que para fomentar los espacios exteriores en viviendas sin penalizar los metros interiores de las mismas, las terrazas no voladas (las que no sobresalen de la base del edificio) no computarán. Sí se establece un máximo de hasta un 15% de la edificabilidad máxima permitida para que sea así (que la terraza no sea más del 15% de la superficie total de la vivienda).
Residencial en Huerta de Santa Isabel. / VÍCTOR CASTRO
El aprovechamiento perdido se podrá recuperar
Para ganar edificabilidad real, la nueva redacción permite que si una parcela queda afectada por alineaciones del plan, el aprovechamiento de la parte afectada pueda acumularse en el resto de la parcela. Que una parcela esté afectada por alineaciones quiere decir que lo que se construya está limitado con respecto a la calle/espacio público. Por ejemplo, hay que retranquear una fachada para dejar espacio suficiente entre edificio y acera. Lo que dice la nueva norma es que ese espacio que se pierde, en este caso por el retranqueo, se podrá sumar a otra parte de la parcela.
Se sube la altura máxima, pero no se ganan más plantas
En la redacción modificada se ajustan al alza los parámetros de altura máxima permitida. Lo que dice Urbanismo sobre este cambio es que se ejecuta «con motivo del cumplimiento del Código Técnico de la Edificación» y «para mejorar las condiciones de calidad de vida de las personas». Con lo que se gana de altura no se podrán construir edificios con más plantas, pero sí podría apurarse la edificabilidad máxima que se permite. En este caso, en edificios de planta baja más tres plantas se pasa de 12,5 metros a 13,75 y en los de planta baja más seis se pasa de 21 a 22,75 (se ganan 1,25 metros de altura en el primero y hasta 1,75 en el segundo).
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