Pasó más de una semana del hecho que mantuvo en vilo al país tras la desaparición de una niña de dos años que apareció 20 horas después en un descampado ubicado a unos 450 metros de su casa en el barrio San José Obrero de Cosquín.
Hay escasa información sobre la investigación que lleva adelante la fiscal del caso, Silvana Pen, quien había asumido dos días antes su cargo en los Tribunales de Cosquín.
En la conferencia de prensa, la fiscal aseguró que no se descarta ninguna hipótesis y dejó por sentado que se profundizará la investigación con las pistas que señalan que la niña no estuvo sola durante las 20 horas que se mantuvo “extraviada”.
A partir de la zona cero que está determinada por la casa de la familia y sus alrededores, la policía busca información en el terreno para llegar a conclusiones que permitan dilucidar qué paso con E. y con quién estuvo tantas horas.
Entre los conocedores de la zona en que apareció la pequeña el pasado 19 de marzo a pocos minutos del mediodía, nadie duda de que no estuvo sola y que no podría haber llegado a ese sitio por sus propios medios.
La niña fue encontrada por una dupla del Escuadrón Motorizado que estaba peinando una zona por la que habían pasado varias veces los efectivos, vecinos y bomberos que participaron de la búsqueda.
El intendente de Cosquín, Raúl Cardinalli, aseguró que la niña estaba en buen estado y no tenía signos de deshidratación notoria. Médico de profesión, el intendente es uno de los que sostiene que no podría haber llegado sola a ese lugar.
